La función de los pulmones

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La función de los pulmones consiste básicamente en mantener los niveles óptimos de oxígeno para que las células puedan llevar a cabo sus actividades. Respirar es un proceso aparentemente simple, que incluso puede hacerse de forma involuntaria, pero es un proceso complejo donde interviene más de un órgano a la vez.

Los pulmones forman parte del aparato respiratorio, están situados dentro del tórax, protegido por las costillas, y a ambos lados del corazón. Con un peso apenas inferior de 500 gr cada uno, están involucrados en el proceso de la respiración que, durante un día normal, se lleva a cabo aproximadamente 25.000 veces.

La estructura de los pulmones es igual, pero su tamaño no lo es, el pulmón derecho es un poco más grande que el izquierdo debido al espacio que ocupa el corazón. Este cambio de tamaño no afecta la función pulmonar, por el contrario, facilita el proceso de la respiración.

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La función de los pulmones

Aunque típicamente la función pulmonar se asocia solo con la respiración, en realidad, estos órganos están involucrados en otros procesos del cuerpo, por lo que su función puede abordarse de dos maneras diferentes, por medio de su actividad respiratoria y no respiratoria.

La función respiratoria de los pulmones consiste básicamente en el intercambio gaseoso que ocurre con la sangre, que se lleva a cabo de la siguiente manera:

La estructura de los pulmones, a diferencia de los otros órganos del cuerpo, es hueca y estos, están cubiertos por una doble membrana lubricada llamada pleura que evita el roce directo con la pared interna de la caja torácica.

En el interior de esta membrana, se encuentra una ramificación similar a las ramas de un árbol (árbol bronquial), esta estructura son los bronquios y se van haciendo más delgadas hacia los extremos, que se denominan bronquiolos. Unido a los bronquiolos están los alvéolos, que es el sitio donde tiene lugar el intercambio gaseoso.

Ambos pulmones están formados por 500 millones de alvéolos cuya estructura es circular y también es hueca, de aproximadamente 0,1 a 0,2 mm de diámetro; en su interior contienen aire que se está renovando continuamente y por sus paredes circula la sangre que se llena de oxígeno y reemplaza el dióxido de carbono proveniente de la actividad metabólica.

El proceso de la respiración

La función de los pulmones se une al sistema respiratorio para recrear en el organismo el proceso completo de la respiración, en el que está involucrado más de un órgano al mismo tiempo.

Con la inhalación el diafragma se contrae, aplana y desciende para empujar suavemente los órganos abdominales y permitir que los pulmones tengan más espacio y pueda almacenar más aire.

Con el mismo objetivo de hacer espacio en la cavidad torácica, los músculos de las costillas se tensan y hacen que las costillas se muevan hacia arriba y hacia fuera. Dependiendo de la profundidad de la respiración, los músculos intercostales se tensan más o menos, y en caso de respiraciones muy profundas involucran incluso los músculos de la espalda.

Mientras este proceso ocurre, cuando el aire desciende por la tráquea, unos pelos llamados cilios se mueven suavemente para retener la mucosidad y la suciedad del aire y evitar su paso hacia los pulmones. Tras finalizar su recorrido por la tráquea el aire entra en la estructura de los pulmones hacia los bronquios.

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Función no respiratoria de los pulmones

Los pulmones participan en la regulación de la presión arterial por medio de la activación hormonal del sistema renina – angiotensina – aldosterona. Esta respuesta hormonal se activa cuando hay pérdida de volumen sanguíneo o una caída repentina en la presión sanguínea.

Además, los pulmones regulan el equilibrio ácido base a través de la respiración sistémica y celular, contribuyen a la distribución y eliminación de algunos productos farmacológicos, participa en el metabolismo lipídico, en la regulación de la temperatura corporal y permite la fonación, es decir, producir sonido mediante el paso del aire a través de las cuerdas vocales.

La función pulmonar es compleja, se desarrolla en las etapas embrionarias tempranas y se mantiene durante toda la vida. Por este motivo, es importante cuidar de estos órganos y del sistema respiratorio en su totalidad.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.

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