Efectos de un baño de vapor luego de entrenar

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Una recomendación muy común de muchos preparadores físicos y entrenadores de instalaciones deportivas es la de tomar un baño de vapor luego de entrenar.

De manera que en gimnasios y clubes en distintas latitudes se alienta a la gente a relajarse tomando un baño de vapor luego de ciertas rutinas físicas aeróbicas como el spinning o jugar al tenis.

Todos sabemos que el sauna o baño finlandés es un buen lugar para socializar y relajarse antes de volver a la vida diaria, pero más que una estrategia de los clubs y gimnasios para el cobro de elevados costos de membresía ¿realmente existen beneficios para la salud y el estado físico en tomar un baño de vapor luego de un entrenamiento? Procuremos responder a ésta interrogante.

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Beneficios del baño de vapor luego de un entrenamiento

Tomar un baño de vapor luego de una jornada de ejercicio es definitivamente un medio de relajación que permite una recuperación y equilibrio rápido.

Incluso existe evidencia científica publicada en el año 2014 a través del Centro Nacional para la Información Biotecnológica (NCBI) y la Universidad Ludwik Rydygier de Polonia, instituciones que apoyan la afirmación de que un baño de sauna “reduce el estrés oxidativo causado por jornadas de ejercicios aeróbicos de más de treinta minutos”.

El portal Bodybuilding.com recomienda a todo aquel que tenga la posibilidad de acceder a una sala de vapor luego de una práctica de ejercicio el aprovechar al máximo las bondades de dicha práctica, las cuales redundan en:

  • Mejora en la circulación y aumento del flujo sanguíneo
  • Estimula la liberación de toxinas
  • Relajación de los músculos y las articulaciones rígidas
  • Reducción del estrés y la ansiedad
  • Hidrata la piel y mejora la tez

Eliminación de toxinas y relajación

Puede parecer lo más obvio del mundo pero un baño de vapor te hace transpirar más que tu entrenamiento. Gracias a la sudoración tu cuerpo expulsa las toxinas de tu sistema durante el entrenamiento y el vapor fomenta este flujo de sudor purificante.

Puedes excretar toxinas a través de tu piel de forma mucho más efectiva que al orinar o defecar. El calor y el vapor también relajan los músculos que has trabajado disminuyendo la posibilidad de lesiones. Los músculos comienzan a reconstruirse una vez que se relajan y los saunas ayudan a que esto ocurra más rápido.

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Mejora del flujo sanguíneo

El calor del baño de vapor hace que los vasos sanguíneos y capilares de tu cuerpo se dilaten y se abran, especialmente aquellos que están cercanos a la superficie de la piel.

El baño de vapor incrementa el flujo sanguíneo en el cuerpo, lo cual, también ayuda a la reparación muscular. Mientras tomas un baño de vapor, incluso si estás sentado y quieto, tu presión arterial se mantiene más tu frecuencia cardíaca se incrementa debido al incremento del flujo.

Tal como en el trote o el spinning, este incremento de la frecuencia cardíaca es esencialmente una forma de ejercicio para tu sistema cardiovascular y puede mejorar tu resistencia durante tu entrenamiento aeróbico.

Mejora en la respiración

De la misma forma que los vasos sanguíneos se expanden en tu cuerpo, el calor y la humedad del baño de sauna dilatan tus conductos respiratorios, haciendo que la respiración sea más sencilla.

Livestrong.com hace mención a un estudio realizado en la unidad de resfriado común en el Hospital de Harvard, a través del cual, se hizo uso de la “hipertermia nasal” que se induce con vapor, obteniendo excelentes resultados en el alivio de los síntomas del resfriado común, la sinusitis, bronquitis y afecciones alérgicas.

La humedad del vapor puede hacer que tu nariz gotee un poco, lo que te ayuda a limpiar tu sistema respiratorio y tus canales nasales de secreción y congestión. La humedad del sauna también ayuda a evitar que tu garganta se seque y pueda combatir los resfriados.

Los tratamientos regulares con vapor pueden ayudar a problemas respiratorios como el asma y el enfisema, pero sólo deben tomarse luego de consultar con un médico.

Humecta la piel y mejora la tez

El vapor humecta y revitaliza la piel, hecho muy apreciado por las damas.

El calor no solo aumenta el flujo sanguíneo subcutáneo sino que además abre los poros y emulsiona los excesos de material graso de las glándulas sebáceas, facilita la exfoliación eliminando la piel muerta y reseca así como sus impurezas.

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Sauna: Algunas consideraciones

El vapor también puede tener efectos negativos en tu cuerpo si se usa de forma indiscriminada, de modo que aprende a usar el sauna y el baño de vapor correctamente.

Bebe al menos dos vasos de agua a temperatura ambiente antes de ingresar al sauna, ya que tu cuerpo perderá una cantidad significativa de líquido durante el entrenamiento y el baño de vapor.

Nunca permanezcas en un sauna por más de 30 minutos. Luego del sauna toma una ducha tibia, lo que favorecerá a la disminución gradual de la temperatura de tu cuerpo y a limpiar las toxinas de tu piel.

Si tienes problemas de presión alta o baja o problemas cardíacos habla con tu médico antes de tomar un baño de vapor, recuerda que éste cambia tu frecuencia cardíaca.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.

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