Qué tipos de medicamentos pueden causar ataques al corazón

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La totalidad de los medicamentos tienen, en mayor o menor medida, efectos secundarios que pueden afectar a diferentes órganos del cuerpo, entre ellos, el corazón.

Ante una dolencia o malestar mínimo, elegimos automedicarnos con algún fármaco de venta libre o producto herbario. Sin embargo, la mayoría de las veces desconocemos qué interacciones pueden tener con otros medicamentos o sus efectos secundarios, por menores que éstos sean.

Es por esta razón que antes de tomar cualquier fármaco o producto fitoterapéutico es indispensable informarse sobre sus acciones, contraindicaciones y efectos adversos, así como también el médico deberá tener pleno conocimiento sobre sus pacientes en cuanto a si tuvo o tiene algún riego cardíaco a la hora de prescribir algún tratamiento farmacológico.

Dependiendo de las condiciones previas del paciente, existen varios medicamentos que pueden provocar un infarto si no se siguen pautas de seguridad.

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Antiinflamatorios no esteroideos (AINES)

El reconocido médico oncólogo peruano Dr. Helmer Huerta ubica a los antiinflamatorios no esteroideos primeros en la lista, no por su riesgo cardíaco en sí, sino porque son la clase de medicamentos más consumidos a nivel mundial para tratar dolores e inflamaciones, ya que en su gran mayoría son de venta libre en farmacias (no requieren receta médica) y, por lo general, los consumidores desconocen cuáles son los efectos adversos y las interacciones con otros medicamentos.

Numerosos estudios científicos han demostrado que estos fármacos incrementan el riesgo de infarto (a excepción de la aspirina que se utiliza, precisamente, para prevenir infartos) en la primera semana de tratamiento, riesgo que se potencia si las dosis son elevadas.

Por esta razón, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, así como muchas otras agencias reguladoras en todo el mundo, exigen a la industria farmacéutica que los prospectos de esta clase de medicamentos incluyan advertencias sobre los riesgos de causar hipertensión arterial, infartos cardíacos y derrames cerebrales.

Si debes seguir un tratamiento con algún medicamento del grupo de los AINEs y experimentas síntomas tales como dolor de pecho, falta de aire o problemas al respirar, debilidad en una parte o lado del cuerpo o dificultad súbita para hablar, consulta inmediatamente a tu médico.

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Azitromicina, un antibiótico muy utilizado

La azitromicina es un antibiótico comúnmente recetado para varias infecciones bacterianas, principalmente en neumonías.

Sin embargo, estudios científicos recientes revelaron que puede causar arritmias potencialmente letales en algunos pacientes. Por esta razón, la FDA advirtió que es necesario tener precaución a la hora de recetar este medicamento a pacientes con antecedentes cardíacos o que presenten ciertos factores de riesgo, como por ejemplo aquellos que tienen bajos niveles de potasio y magnesio o un ritmo cardíaco más lento de lo normal.

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Medicamentos oncológicos

Las antraciclinas forman parte de un grupo de antibióticos utilizados para tratar, con una gran tasa de efectividad, diferentes tipos de cáncer, en especial el de mama. Sin embargo, la Revista Española de Cardiología indica que estos medicamentos tienen una limitación importante: la cardiotoxicidad limitante de la dosis, lo que significa que altas dosis pueden comprometer la salud cardiovascular. No obstante, su riesgo es ínfimo ante la efectividad en el tratamiento del cáncer.

La ciclofosfamida se usa sola o en combinación con otros medicamentos para tratar el linfoma de Hodgkin (enfermedad de Hodgkin) y linfoma no Hodgkin y, entre sus efectos adversos, se mencionan la necrosis cardíaca y la miocardiopatía.

Por su parte, la amsacrina, un antineoplásico utilizado principalmente para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda, tiene como efectos adversos arritmias y miocardiopatías.

Antipsicóticos y riesgo de infarto

Estudios científicos confirmaron que los antipsicóticos tienen una relación directa con un mayor riesgo de infarto de miocardio, en particular en personas con esquizofrenia y pacientes que sólo usan esta medicación de manera transitoria.

Los efectos secundarios de los antipsicóticos, que colaboran en los riesgos cardíacos, son: aumento de peso, incremento de los lípidos y trastornos del metabolismo hidrocarbonado, lo que tiene como consecuencia directa la aparición de enfermedades metabólicas (como la diabetes) y enfermedades cardiovasculares graves (enfermedad coronaria), lo que aumenta el riesgo de sufrir un infarto.

Los medicamentos antipsicóticos de mayor riesgo son la olanzapina y clozapina como los principales a considerar, seguidos por quetiapina, risperidona, ziprasidona, perfenazina y aripiprazol.

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Esteroides androgénicos anabólicos

Utilizados de forma recreativa por deportistas para aumentar de manera química su masa muscular, estas sustancias sintéticas, derivadas de la testosterona, pueden causar agrandamiento del corazón, arterosclerosis, hipertensión arterial, arritmias, infartos cardíacos y derrames cerebrales.

Suplementos dietéticos y herbarios

Un estudio publicado por la American Heart Asociation reveló que ciertos suplementos dietarios, productos herbarios o naturales (cabe aclarar que en la mayoría de los países, estos productos no son considerados medicamentos, ya que no contienen principio activo) elevan el riesgo de infarto.

Esta prestigiosa asociación menciona a la efedra como uno de los principales compuestos de riesgo, ya que, según aducen, su consumo eleva el riesgo de sufrir hipertensión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca o muerte por infarto, si se toman con ciertos medicamentos utilizados, precisamente, para la insuficiencia cardíaca.

Otros estudios incluyen a compuestos como la agripalma (cola de león), ginseng, gingko biloba, equinacea, tetrandrine, acónito, yohimbina, gynura y regaliz, entre otros, con los mismos riesgos.

Ante la menor duda

La automedicación es una práctica habitual, pero es fundamental que ésta sea responsable, lo que significa que, al tomar un medicamento sin indicación médica, es indispensable la información.

Siempre lee los prospectos, consulta con tu médico sobre cualquier efecto adverso y avísale sobre cualquier antecedente cardíaco, tanto propio como en la historia familiar.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.

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