Cómo curar el herpes labial

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i Cómo curar el herpes labial

El herpes labial es causado por un virus altamente contagioso que solo afecta a los seres humanos denominado virus del herpes simple (VHS). Existen dos tipos de este herpes.

El tipo 1 es el que causa el herpes labial u oral, con la aparición de bolsas de agua dolorosas, acompañadas de enrojecimiento y picor, en el área de los labios. Es el más extendido entre la población de los países desarrollados, con hasta un 50 por ciento de hombres y mujeres contagiados incluso antes de llegar a la adultez, tan solo en Estados Unidos.

Por su parte el virus tipo 2 es el responsable del denominado herpes genital, que afecta el área externa del pene y testículos en el hombre y los labios vaginales y áreas circundante en la mujer.

Se considera que además de la presencia del herpes simple 1 en el organismo, debe haber una condición que provoque el brote de la enfermedad en la mayoría de personas al afectar la capacidad de respuesta del sistema inmunológico del cuerpo.

Entre estas condiciones las más comunes son la exposición prolongada al sol acompañada de una insuficiente o nula hidratación, cuadros de fiebre y quebranto asociados a resfriados u otras enfermedades, estrés y cambios hormonales, incluyendo los relacionados con la menstruación.

El besarse o compartir bebidas es otra forma de contagiarse de herpes labial, pues el virus siempre está presente en la boca de la persona infectada, incluso cuando no está activo.

¿Cuáles son los síntomas del herpes labial?

Diversos estudios han determinado que el herpes labial tiene un período de incubación que varía de 2 a 26 días después del contagio inicial.

Sin embargo, solo un 20 por ciento de las personas desarrollan síntomas, que pueden aparecer entre 4 días a 3 semanas después de contagiarse.

En el restante 80 por ciento de los infectados, el virus del herpes labial puede permanecer inactivo o latente, incluso por varios años.

Al manifestarse el virus, aparecen un conjunto de llagas o pequeñas ampollas de líquido en los labios, resultado de la irritación que ejerce el virus sobre los nervios de la zona. Algunas veces también pueden aparecer en el paladar o en las encías.

Es de destacar sin embargo que antes de aparecer las ampollas, hay síntomas que advierten que se aproxima un brote del herpes labial, como son la sensación de comezón o dolor u hormigueo en los labios o en la piel alrededor de la boca.

Algunas personas describen además una sensación de ardor en una zona específica del labio superior o inferior, donde luego aparecerán las llagas.

Esta misma sensación puede aparecer en el área de las encías e incluso en la garganta.

Estas señales pueden aparecer entre las 6 a las 48 horas antes de que el brote se haga visible.

Además es posible que previamente la persona sufra de fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos del cuello, dolor al tragar sólidos o líquidos y malestar de garganta.

La forma en que se presentan estas ampollas varía de caso en caso. En algunas personas aparecen ampollas pequeñas llenas de líquido claro o amarillento, mientras que a otras les surgen ampollas grandes que se rompen con facilidad y no cesan de supurar.

En algunos afectados aparece una ampolla que se comienza a secar, formando una especie de costra que luego de varios días se cae, dejando ver abajo una piel rosada en proceso de cicatrización.

También el brote puede estar conformado por muchas ampollas pequeñas que luego se fusionan para formar una más grande.

¿Cómo se cura el herpes labial?

Hasta el momento no se ha conseguido desarrollar una cura definitiva para el virus del herpes simple tipo 1 y la mayoría de las veces sus síntomas desaparecen por sí solos entre 7 a 15 días después del brote.

Sin embargo, el uso de medicamentos antivirales puede acelerar el proceso de curación de las ampollas en menor tiempo.

Estos mismos fármacos tienen efectos beneficiosos para reducir la aparición de herpes labial en pacientes con brotes muy frecuentes.

Los más recetados por su eficiencia son los basados en aciclovir, velaciclovir y famciclovir. Se recomienda usarlos apenas se perciba la primera sensación de ardor en los labios o en el área de la boca, es decir, antes que aparezca el brote de ampollas.

Se consideran además mucho más efectivos los antivirales ingeridos por vía oral que los basados en cremas.

El aciclovir, quizás el más conocido en el mundo, debe tomarse por unos 5 días, mientras que los antivirales de nueva generación como el valaciclovir y fanciclovir tienen una gran eficiencia en un solo día de tratamiento.

Las cremas externas a base de aciclovir, recetadas durante década en todo el mundo, tienen una eficiencia menor que su versión ingerida por vía oral.

Para los pacientes que presentan 4 o más brotes de herpes labial en un año o sufren de lesiones bucales graves, se puede recetar el uso diario de aciclovir o valaciclovir de manera diaria por un largo período de tiempo, incluso hasta un año.

Otros medicamentos que son recetados como respaldo a este tratamiento están dirigidos a aliviar el dolor y la sensación de picor, así como acelerar el secado de las costras y la cicatrización de la piel en la zona afectada.

Pueden ser aplicados sobre la llaga en forma de cremas o ingeridos por vía oral.

Es importante tener en cuenta que aunque a muchos les parezca una enfermedad menor, el herpes labial puede tener consecuencias como la infección de los ojos, dejando secuelas como la formación de cicatrices en la córnea.

Esta es precisamente es una de las causas más importantes de ceguera en países desarrollados como Estados Unidos, donde el herpes labial y el herpes genital están presentes en gran parte de la población.

Otras complicaciones al no tratar adecuadamente o tomar medidas higiénicas rigurosas en un caso de herpes labial pueden incluir la diseminación del virus a otras zonas del cuerpo a través de los cordones nerviosos y una mayor probabilidad de que surjan infecciones bacterianas en las zonas debilitadas por las ampollas.

En los pacientes afectados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), o con un sistema inmunológico debilitado por la presencia de dermatitis atópica o cáncer, puede ocurrir una infección generalizada en todo el cuerpo, con riesgo mortal para la persona.

¿Que tratamientos alternativos puedo usar para un brote de herpes labial?

Existe un conjunto de recomendaciones que pueden ser aplicados por la persona en su hogar y que han demostrado un mayor o menor grado de efectividad para reducir la duración de las ampollas provocadas por el herpes labial.

Lo principal es mantener limpia la zona afectada lavándolas con cuidado con agua y un jabón antiséptico.

Otros recomiendan revisar la dieta diaria y eliminar alimentos ricos en L-arginina, aminoácido considerado un potenciador del herpes labial y del herpes genital.

Esto incluye el chocolate, mariscos, frutos secos, lentejas y algunos tipos de carnes rojas. Sin embargo, no se trata de eliminarlos de manera permanente sino solo durante el tiempo que tarden en curarse las ampollas.

Los alimentos ricos en lisina tienen por su parte un efecto importante para reducir la intensidad del brote de herpes labial y el herpes genital.

La lisina está presente en la carne de cerdo y el pollo, así como en los frijoles, el maní y las nueces. La leche de vaca también tiene altos niveles de este aminoácido, que se encuentra entre los 10 indispensables para el buen funcionamiento del organismo humano.

La aplicación varias veces al día de crema hidratante con cualidades antisépticas en la zona afectada del labio también ayudará a reducir la duración del brote y a proteger el resto de la piel en esta área.

Algunos naturistas recomiendan aplicar yogur natural directamente en la zona afectada, mientras que otros aconsejan la aplicación de compresas de té negro, que es reconocido por sus cualidades antivirales y antibacterianas, directamente sobre las ampollas, por unos 15 a 20 minutos.

La terapia del frio, que consiste en la aplicación de cubitos de hielo sobre las ampollas, es otra técnica muy usada por las abuelas y madres, pues ayuda a bajar rápidamente la hinchazón en el labio afectado disminuir la sensibilidad y picor que provocan las ampollas.

Otro remedio natural aplicado desde tiempos remotos es el ajo, reconocido por contener muchas sustancias de alto poder antibiotico y antiviral.

Según sus defensores, basta con cortar un diente de ajo y aplicar la cara interna de una de sus mitades directamente sobre la ampolla, para acelerar su secado y cicatrización y ralentizar el virus del herpes labial.

Finalmente, otra técnica natural para atacar el herpes labial se basa en el uso de la fibra interna de la planta denominada aloe vera, o sábíla, la cual es usada con mucha frecuencia para acelerar la curación de quemaduras, cortes y otras lesiones en la piel de niños y adultos.

Esta técnica consiste en extraer la pulpa interna de la hoja de la sábila y untarla en un algodón o compresa, que se colocará sobre las ampollas durante toda la noche.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.

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